diciembre 5, 2007

Sobre el “SOAT” medico

Posted in Economia, Perú, Regulación, Salud tagged , , , , a 7:39 am por camilofl

Sobre el “SOAT” medico

En el Perú en las ultimas semanas se ha puesto en la agenda el tema de la implementación de un seguro obligatorio contra negligencias medicas mal llamado “SOAT medico”. Quienes impulsan esta propuesta esgrimen argumentos tales como “es para proteger a los usuarios” o inclusive “para proteger a los médicos de tener que sacar de su bolsillo en caso de darse una negligencia” se dice que servirá para “…que el ciudadano común y corriente -y los propios galenos- puedan estar protegidos ante los casos de negligencia médica.”. Toda medida de política pública debe de ser juzgada a la luz de los incentivos que genera para los agentes participantes de una interacción económica. Es necesario por ello analizar que ganan y que pierden las distintas clases de agentes involucrados en este asunto y que tipo de conducta se vería premiada por semejante medida.

Los médicos al verse obligados a comprar este seguro verán reducidos sus ingresos (aunque parte de estos costos se los trasladaran a sus pacientes), sin embargo la consecuencia mas saltante de este seguro es que ahora las penalidades que enfrenten por un acto de negligencia serán menores puesto que el seguro cubrirá parte de las indemnizaciones .Ello les incentivara a tener menos cuidado frente a potenciales errores.

Los pacientes tendrán que pagar un poco mas por el servicio (lo que implica un menor numero de prestaciones y por lo tanto mas enfermos). Aquellos que no sufran negligencias tendrán que pagar por un bien que no recibirán: la compensación. Quienes ganan son aquellos que sufran negligencias puesto que el pago de la compensación pasa a ser más seguro que si este dependiera de un juicio en el poder judicial. Dado que las compensaciones estarán garantizadas independientemente de las características del medico o del establecimiento en el que este se labore, entonces el paciente se vera menos incentivado a informarse sobre quien y donde será tratado. Ello llevara a que los pacientes contraten servicios médicos más riesgosos que previamente, por otro lado se disminuye la ventaja competitiva –para los establecimientos médicos- que representa una reputación de calidad.

Las aseguradoras por otra parte reciben un mercado cautivo, se verán incentivadas a cobrar primas lo mas altas y compensaciones lo mas bajas posibles. A sus ves dado que el tamaño del mercado se halla claramente definido y la compra es obligatoria estas compañías verán facilitada la concertación precios. A lo que se añade que destinaran recursos (entre los que se encontraran médicos que dejaran de sanar personas para dedicarse a defender a las aseguradoras) a disputar la existencia o no de negligencias que le permitan evitar el pago de las indemnizaciones.

Quienes ganan con el SOAT medico: Algunas victimas de negligencias que verán agilizado el pago de las indemnizaciones que merecen con respecto a la alternativa judicial, algunos políticos que obtendrán beneficios políticos (y tal ves de otro tipo) por su “loable iniciativa”, los malos médicos que se verán subsidiados por los buenos a la hora de enfrentar sus errores, pero mas que nada las compañías de seguro que reciben un mercado cautivo a perpetuidad e inelástico a sus precios.

Quienes pierden, los buenos médicos que deberán pagar por las negligencias de sus colegas, los pacientes que verán incrementados sus costos de atención pero mas que nadie aquellos pacientes que pagaran con su salud y su vida por el incremento en las negligencias medicas derivado del nuevo sistema de incentivos generado por esta propuesta. (En economía a este fenómeno se le llama riesgo moral).

Como consecuencia del “SOAT medico” se facilitaria el pago de que quienes sufran negligencias medicas (y se enriquece a las aseguradoras), a costa de los recursos, salud y hasta vida de los pacientes.

Podría ser mejor que lo obligatorio fuera el ofrecimiento optativo del seguro a los pacientes antes del servicio medico, que las disputas por negligencias tuvieran que ser decididas en plazos mandatoriamente rápidos, o que se pusiera a disposición del publico el historial de los médicos, clínicas y hospitales con respecto a negligencias.

Nuevamente los congresistas y “lideres de opinión” apoyan una “loable iniciativa” que tendrá como consecuencia muertos y heridos no es la primera ves, tampoco será la ultima.